Según la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés), en el mundo conectado de hoy, a las personas en los Estados Unidos les resulta cada vez más difícil separarse del estrés del lugar de trabajo. Ciento veinticinco años después de la celebración del primer Día del Trabajo, el rol del trabajo ha cambiado drásticamente en la vida de las personas en los Estados Unidos. Este año, muchas personas trabajan desde el hogar o el lugar de vacaciones, contestando mensajes electrónicos, llamadas telefónicas o faxes. Según una encuesta realizada por la APA en 2006, el trabajo es la causa principal de estrés en los Estados Unidos, y casi una tercera parte de las personas en los Estados Unidos tienen problemas balanceando la vida profesional con la vida familiar.

El propósito original para el Día del Trabajo era ser un día para la relajación y la celebración de los trabajadores en los Estados Unidos. El actual Día del Trabajo es muy diferente del primero celebrado en 1882. En ese entonces, la fuerza de trabajo mayoritariamente de origen industrial y agrícola podía desconectarse de sus funciones durante la celebración del Día del Trabajo, sin tener la posibilidad de ser molestada por llamadas de celular, mensajes electrónicos en el camino, o sin ser citada a última hora para regresar al lugar de trabajo. En la sociedad de hoy conectada 24 horas al día durante 7 días a la semana, el trabajo se entromete en la vida personal de los empleados en cualquier momento; en las noches, fines de semana, vacaciones y hasta días festivos. De hecho, el 83 por ciento de los usuarios de Internet admiten revisar su correo electrónico diariamente durante las vacaciones. El incremento en la demanda laboral en los empleados tiene también un impacto significativo en los empleadores. El estrés en el trabajo le cuesta a la industria en los Estados Unidos aproximadamente unos $300 billones de dólares al año por concepto de absentismo laboral, reducción de la productividad, alta rotación de personal, y honorarios por concepto médico, legales y de pólizas de seguros.

"A pesar de que no hay duda que la tecnología ha mejorado la calidad de nuestras vidas en los últimos 125 años, el constante uso de la tecnología puede contribuir a los altos niveles de estrés de una nación que de hecho ya trabaja en exceso", dice el Dr. Russ Newman de la Asociación Americana de Psicología. "Lo importante es aprender cómo manejar su estrés en el trabajo y equilibrar las demandas en el hogar y en el trabajo, aunque esto signifique apagar su BlackBerry este Día del Trabajo".

Incrementos en el nivel de estrés pueden incitar a las personas a tener comportamientos poco saludables, tales como fumar, comer para sentirse mejor, escoger dietas dañinas, ser sedentario y beber alcohol para manejar el estrés. La APA advierte que la dependencia a estos comportamientos puede conllevar a graves problemas de salud, a largo plazo. Un estudio de la APA descubrió que las personas que expresaron tener preocupación por el estrés, eran más propensas a comer comidas rápidas, evitar el ejercicio físico, y a consumir drogas y alcohol como respuesta al estrés, que a llevar estilos de vida saludables como hacer ejercicio, consumir dietas balanceadas, y hacer meditación o psicoterapia.

La APA ofrece las siguientes estrategias para manejar el estrés relacionado con el trabajo:

  • Conózcase. Este atento a su nivel de estrés e identifique qué cosas lo estresan. Las personas experimentan estrés de diferentes maneras. Usted puede tener dificultades concentrándose o tomando decisiones, sintiéndose enojado, irritable o fuera de control, o teniendo dolor de cabeza, tensión muscular y falta de de energía. Aprenda a reconocer las señales de su estrés.

  • Reconozca cómo afrontar su estrés. ¿Recurre a comportamientos nocivos como fumar, beber alcohol, tener una dieta pobre para sobrellevar el estrés? ¿Pierde la paciencia con sus hijos o pareja, o con sus compañeros de trabajo cuando se siente agobiado con las presiones del trabajo?

  • Apague y sintonice. La tecnología de la comunicación puede elevar su productividad hasta niveles inimaginables, pero también puede permitir que el trabajo se entrometa en el tiempo libre con su familia, en sus cenas y vacaciones. Establezca normas, tales como apagar su celular o su BlackBerry cuando llega a su casa, o establezca periodos de tiempo para regresar llamadas. Asegúrese de comunicar estas normas a otras personas con anterioridad para poder responder a sus expectativas. Controle el uso de la tecnología, en vez de que ésta lo controle y le domine a usted.

  • Mantenga una lista de cosas pendientes. ¿Preocupado por olvidar algo importante? ¿Está constantemente pensando en las cosas que necesita hacer? Organice sus ideas y ponga sus pensamientos en el papel (o en una lista electrónica). Cree una lista de tareas personales y de trabajo, e identifique las de más prioridad. Esto no sólo le ayudará a reducir el riesgo de olvidar algo, sino que también le ayudará a concentrarse en las tareas que están a la mano.

  • Tome descansos cortos. Mantenga su productividad y energía, tomando periódicamente durante el día un minuto o dos para ponerse de pie, estirar el cuerpo, respirar profundo y sacudirse la tensión acumulada. Pausas cortas entre tareas pueden ser especialmente efectivas. Le pueden ayudar a sentirse que ha cumplido con una tarea antes de empezar otra. Tome una pausa de 10 a 15 minutos después de unas horas de trabajo, para recargarse y evitar la tentación de trabajar durante su hora de almuerzo. La productividad que usted gana cubrirá y superará el tiempo que gastó durante el descanso.

  • Identifique maneras saludables de manejar el estrés. Esfuércese para remplazar las estrategias nocivas para remplazar el estrés, tales como comer comida basura, fumar, beber alcohol, por actividades saludables como el ejercicio físico, la meditación, o hablar con sus amigos y familia. Tenga en cuenta que las conductas nocivas se desarrollan a través del tiempo y pueden ser difíciles de cambiar. Tómelo con paciencia y concéntrese en una conducta cada vez. Algunos comportamientos son muy difíciles de cambiar y pueden requerir de la ayuda de un profesional licenciado, como un psicólogo.

  • Cuide de usted mismo. Aliméntese bien, duerma lo suficiente, tome mucha agua y realice actividad física regularmente. Asegúrese de mantener una mente y un cuerpo saludable con la ayuda de actividades como el yoga, paseos, ir al gimnasio o hacer deportes que realcen su salud física y mental. Tome vacaciones regularmente. No importa que tan ocupada su vida pueda ser, saque tiempo para usted, incluso para cosas simples como leer un buen libro, escuchar su álbum de música preferido, o disfrutar de un "brunch" el domingo en su café favorito.

  • Pida apoyo profesional. Aceptar ayuda de amigos y familiares comprensivos puede mejorar su habilidad para manejar el estrés. Su empresa puede tener recursos disponibles para manejar el estrés, a través del Programa de Asistencia para Empleados (EAP, por sus siglas en inglés), tales como información en línea, consejería y referidos a profesionales de salud mental, en caso de que los necesite. Si continúa sintiéndose abrumado por el estrés por culpa del trabajo, debería considerar hablar con un psicólogo que le puede ayudar a manejar el estrés y a cambiar conductas nocivas.