Si a un ser querido le diagnostican cáncer o una enfermedad que pone en riesgo su vida, usted puede sentirse desesperado y sin poder hacer nada en absoluto. Pero esto no tiene por qué ser así.

Las investigaciones demuestran que la familia y los amigos pueden desempeñar un gran papel ayudando a los pacientes a sobrellevar una enfermedad crónica.

Cuando una persona tiene una enfermedad crónica, es importante que sienta que realmente se preocupan por ella. Lo que más importa es como se relacionan los demás con la persona enferma.

Estas son algunas formas en que los pacientes y sus familias pueden obtener la clase de apoyo que desean de los demás:

  • Ponga fin a los secretos familiares. En otras palabras, la honestidad es la mejor política. Solemos tratar de proteger a nuestras familias y seres queridos de las malas noticias, pero ocultar una enfermedad grave al resto de la familia puede tener malos resultados. Comuníquelo directamente y sea honesto con los familiares.

  • Incluya a sus hijos. Si bien su comprensión de la situación puede ser limitada, los niños valoran que se les diga lo qué sucede a su alrededor. A veces los niños sienten ser la causa de los problemas o acontecimientos importantes que ocurren a su alrededor. Pueden sentir que la enfermedad de uno de sus padres se debe a algo que ellos hicieron. Sea franco y honesto, hágales saber a los niños que está bien hacer preguntas. Esto les ayudará a aliviar parte de su ansiedad. Recuerde, un niño puede ser una fuente inagotable de risas y calidez para una persona enferma.

  • Sea selectivo. No todo el mundo debe saber acerca de su enfermedad o la enfermedad de sus seres queridos. Seleccione con quién compartirá estas noticias cuidadosamente. Algunas relaciones prosperarán y otras se pondrán tirantes. Lo importante es que sienta que compartir la información con una persona le brindará una mayor sensación de apoyo y fortaleza.

  • Sea claro sobre cómo pueden ayudar la familia y los amigos. Las personas desean sentirse útiles. No sienta vergüenza por tener que pedir ayuda o favores, como cocinar una comida o llevar a los niños a la escuela.

Por último, si un ser querido tiene una enfermedad crónica, infórmese sobre la enfermedad, ayúdelo con las compras y tareas diarias y bríndele apoyo emocional. A veces todos necesitamos un paño de lágrimas.