El cuidado de las personas mayores: más que solo cuidar de los padres

Una combinación de factores está generando un mayor interés en los temas generacionales. En primer lugar, las personas simplemente viven más tiempo debido a los avances en la medicina y la salud preventiva. En la actualidad, a diferencia de lo que ocurría hace 50 años, es más común ver a las personas llegar a los 90 años. Otro factor es que muchos "Baby Boomers" (la generación de la posguerra) ha esperado hasta después de los 30 años para formar sus familias. Ahora muchos cargan con el costo de cuidar a sus padres ya mayores, al tiempo que vacían sus cuentas bancarias para cubrir la matrícula de la universidad de sus hijos. Estos factores — ombinados con la tradición observada por muchas familias de vivir en el mismo hogar con padres mayores — pueden causar altos niveles de estrés tanto en los padres mayores como en sus hijos.

Falta de comunicación

Toda la familia se ve afectada por la angustia que sufre un familiar de edad avanzada ante los cambios que experimenta tales como el deterioro de la salud y la mudanza a una residencia de la tercera edad o a la casa de sus hijos.

El problema es que muchas personas intentan resolver estos dilemas sin hablarlos primero y sin enterarse de las necesidades de las personas involucradas. Por lo tanto, una familia se puede sentir obligada a llevar al abuelo a su hogar después de su ataque cardíaco, sin antes preguntarle si preferiría un centro de vivienda asistida o una comunidad para jubilados.

Los estudios muestran que la mayoría de las personas mayores prefieren vivir de forma independiente en vez de vivir con sus hijos. Las familias necesitan hablar con sinceridad sobre los posibles problemas de crear una familia multigeneracional antes de traer al hogar a un ser querido de edad avanzada.

Cómo evitar un cambio de roles

Generalmente, los conflictos en las familias multigeneracionales surgen debido a que los hijos adultos sienten que deben asumir la función de padres con la madre o el padre que vive con ellos. Los hijos adultos pueden convertirse en una fuente de apoyo emocional, financiero e incluso físico para sus padres, pero esto no significa que deban tratarlos como niños pequeños. Deberían aprender a ver a sus padres como individuos, no sólo como las personas que los criaron. También deberían reconocer que sus padres afrontan el deterioro de sus facultades, la muerte de antiguos amigos y familiares, además de otras pérdidas en sus vidas.

Agradecemos a Linda Teri, PhD, directora del departamento de servicios familiares y geriátricos del Centro Médico de la Universidad de Washington en Seattle.