Cómo lidiar con el dolor crónico

El dolor crónico es física y psicológicamente estresante, y su molestia constante puede provocar irritación y frustración con usted mismo y con sus seres queridos. Por definición, se considera dolor crónico al que se prolonga durante más de seis meses, y afecta la forma en que una persona lleva a cabo su vida cotidiana. Si bien los médicos pueden proporcionar tratamiento para las dimensiones físicas del dolor crónico, los psicólogos son los únicos profesionales entrenados para ayudarle a manejar los aspectos mental y emocional de este trastorno debilitante.

Existen varios tratamientos médicos para el alivio del dolor crónico, como los medicamentos con y sin receta, la fisioterapia, y otros menos utilizados como la cirugía. Sin embargo, estas opciones son sólo algunas de las piezas necesarias para componer el rompecabezas del dolor crónico. El bienestar mental y emocional resulta igualmente importante, por lo cual las técnicas psicológicas y la terapia contribuyen a la creación de la capacidad de resistencia, y enseñan las destrezas necesarias para el manejo del dolor crónico.

APA le ofrece los siguientes consejos para hacerle frente al dolor crónico:

Maneje su estrés – El estrés emocional y físico están estrechamente vinculados, y el dolor persistente puede provocar mayores niveles de estrés. Aprender a lidiar con su estrés de forma saludable puede ayudarle a enfrentar el dolor crónico con mayor efectividad. Comer bien, dormir las horas suficientes y participar en actividades físicas aprobadas son formas positivas para controlar el estrés y el dolor.

Tenga pensamientos positivos – El pensamiento positivo es una herramienta poderosa. Al concentrarse en los logros que ha podido alcanzar (por ejemplo, hoy tiene menos dolor que ayer, o se siente mucho mejor que hace una semana) puede marcar una diferencia en la percepción de su nivel de comodidad. Por ejemplo, en vez de considerarse impotente y pensar que ya no puede manejar el dolor, recuérdese a sí mismo que se siente incómodo, pero que se está esforzando por hallar una forma saludable de lidiar con ese dolor, y llevar adelante una vida productiva y plena.

Actividad y participación – Alejar el dolor de la mente participando en actividades agradables le ayudará a resaltar los aspectos positivos de su vida. Aislarse de los demás fomenta una actitud negativa, y pudiera incrementar su percepción del dolor. Considere la búsqueda de un pasatiempo o afición que le haga sentirse bien y le ayude a conectarse con familiares, amigos u otras personas por medio de los grupos comunitarios locales o la Internet.

Busque apoyo – Lidiar diariamente con su dolor puede ser extremadamente difícil, en especial si lo hace por su cuenta. Póngase en contacto con otras personas en su misma posición que puedan comprender sus altas y sus bajas. Busque en la lnternet o en su comunidad grupos de apoyo que pueden reducir su carga ayudándole a comprender que no está solo en su sufrimiento.

Consulte con un profesional – Si sigue sintiéndose abrumado por el dolor crónico a niveles que le impiden llevar a cabo su rutina cotidiana, probablemente quiera hablar con un profesional de la salud mental, como por ejemplo, un psicólogo, quien le ayudará a manejar las repercusiones psicológicas de su trastorno.