Cómo manejar el estrés traumático: Lidiando con el huracán Gustav desde lejos
Aunque su comunidad no esté en la trayectoria del huracán Gustav, es probable que experimente una sensación de ansiedad o vulnerabilidad si reside cerca de las regiones afectadas, o ha visto noticieros con cobertura continua acerca del posible impacto y los daños de la tormenta. Esta situación puede ser mucho más real si tiene familiares o amigos que pudieran haber sufrido los efectos del huracán, y no cuenta con información acerca de su seguridad y bienestar. También podría sentir inquietud si ha sido afectado personalmente por otros huracanes.
Estos son algunos consejos para manejar su inquietud:
Tome distancia de los noticieros. Las especulaciones de los reporteros acerca de la intensidad y el posible punto de impacto o las imágenes reales de la llegada del huracán, pueden incrementar sus niveles de estrés. Aunque seguramente quiere estar informado, tome cierta distancia de la cobertura noticiosa continua.
Controle lo controlable. Hay ciertas rutinas de su vida que se pueden continuar. Es útil que mantenga dichas rutinas y horarios para no estar pensando constantemente en el huracán.
Mantenga conductas saludables que perfeccionen su capacidad de lidiar con el estrés vinculado a la tormenta. Consuma alimentos balanceados, haga ejercicios regularmente, como una caminata prolongada, y descanse lo suficiente. El incremento de su bienestar físico beneficia su salud emocional.
Mantenga las cosas en perspectiva. Si bien los huracanes traen consigo penurias y pérdidas, debe enfocarse también en las cosas positivas existentes en su vida.
Busque una forma productiva de ayudar, si puede hacerlo. Existen numerosas organizaciones que les proporcionan varias formas de ayuda a las víctimas de los desastres naturales. Una contribución monetaria o el trabajo voluntario pueden ser maneras de tomar medidas positivas, y ganar un sentido de “control” del acontecimiento.
Busque oportunidades de autodescubrimiento y de reconocimiento de su fortaleza. Con frecuencia aprendemos algo nuevo acerca de nosotros mismos, y pudiéramos darnos cuenta de que hemos crecido en algún aspecto como resultado de perseverar en tiempos difíciles. Muchas personas afectadas por la tragedia y la adversidad han podido crear mejores relaciones humanas, y adquirir un gran sentido de la determinación personal, a pesar de sentirse vulnerables. Además, han logrado una mejor autoestima, así como una espiritualidad más profunda y un mayor aprecio por la vida.
Recomendaciones adicionales:
Para muchas personas, el uso de los consejos anteriores podría ser suficiente para sortear con éxito la crisis actual. Sin embargo, hay ocasiones en las cuales una persona puede verse imposibilitada, o confrontar dificultades en el manejo de las reacciones intensas. Un profesional certificado de la salud mental, como un psicólogo, puede ayudarle en la creación de una estrategia apropiada para seguir adelante. Es importante buscar ayuda profesional si se siente incapaz de funcionar o realizar actividades básicas de la vida cotidiana. Póngase en contacto con su asociación psicológica estatal para buscar un psicólogo en su localidad. Gran parte de estos profesionales están entrenados para el trabajo con personas afectadas por el trauma y los desastres.
Persevere y confíe en su capacidad para afrontar con éxito los tiempos difíciles que pudieran avecinarse.
(Un agradecimiento especial por su ayuda a Raymond F. Hanbury, PhD, ABPP, y Eva D. Sivan, PhD. Adaptado de “Manejando el estrés traumático: Lidiando con un huracán desde lejos”; “Consejos para manejar su angustia a raíz de los incendios” y “Consejos para estudiantes universitarios: Cómo manejar tu angustia después de los tiroteos en los centros de educación”.)
