Cómo preservar su bienestar emocional ante la posibilidad de una inundación

Los preparativos y la espera ante la llegada de una inundación pueden ser angustiosos, pues traen consigo la preocupación por la intensidad de los daños que podrían afectar a su vivienda, su barrio y su comunidad. Además, puede sentir una incertidumbre anticipada con respecto a las coordinaciones de evacuación, el trabajo, y otros factores importantes de la vida. El flujo casi constante de noticias referentes a la proximidad de la inundación también provoca sentimientos de estrés, ansiedad y temor. El reconocimiento de estas reacciones emocionales comunes, y la adopción de medidas para prepararse con tiempo antes de que llegue el fenómeno natural, contribuirán a preservar su bienestar emocional.

A continuación, algunas formas simples y efectivas para controlar sus temores y ansiedades relacionadas con la inundación. Muchas de estas son esenciales para un estilo de vida saludable, cuya adopción puede ayudarle a mejorar su bienestar general en el aspecto emocional y físico.

Lo que puede hacer

  • Elabore e implemente un plan. Es importante tener un plan para que usted y su familia (mascotas incluidas) se mantengan en un lugar seguro durante la inundación. El paso de las tormentas más recientes ha demostrado la importancia de la preparación para una emergencia. La Cruz Roja Americana (American Red Cross) le recomienda algunas medidas que puede tomar para prepararse, tales como la búsqueda de transporte disponible, de los familiares que pudieran albergarlo en sus casas y de sitios de refugio, entre otros detalles importantes. Saber con anticipación que ya está preparado para la inundación podría disminuir su ansiedad.

  • Infórmese. Recopile información que le ayude a determinar con exactitud los riesgos posibles, para que pueda tomar medidas razonables. Busque una fuente creíble en la que pueda confiar, como el canal local de noticias, el departamento de policía o de incendios, o las agencias estatales de salud pública. Siga las orientaciones y recomendaciones impartidas por el personal oficial de rescate. Limite su contacto con reportajes que muestren repetidamente imágenes de daños ocasionados por las inundaciones.

  • Haga sus conexiones. Póngase en contacto con familiares cercanos y amigos. Estas relaciones pueden darle la fortaleza que necesita. Reunirse y ayudarse mutuamente puede ser positivo para su salud emocional.

  • Manténgase saludable. Un estilo de vida sano—como una dieta adecuada, ejercicios y descanso—es su mejor defensa contra cualquier amenaza. Un cuerpo sano puede ejercer un impacto positivo en sus pensamientos y emociones, permitiéndole tomar mejores decisiones y ser más capaz de enfrentar las incertidumbres ante la inundación.

  • Proteja y tranquilice a sus hijos. Ayude a sus hijos restringiéndoles el contacto constante con los noticieros, asegúreles que usted ha creado planes para preservar su seguridad, y mantenga dentro de lo posible sus rutinas.

  • No pierda la esperanza. Recuerde que los empleados del gobierno, las tropas de la Guardia Nacional y los voluntarios de las agencias de socorro en caso de desastres, ya están en el lugar afectado por la inundación, tratando de reducir al mínimo los daños. Además, en los últimos años se han perfeccionado los sistemas estatales de emergencia, lo cual facilitará la respuesta rápida y la recuperación. Dedique algunos minutos a recordar otros momentos de su vida en los que enfrentó con éxito circunstancias difíciles. Aproveche esas destrezas y experiencias que le ayudarán a afrontar adecuadamente sus retos actuales.

  • Busque ayuda adicional. Las personas que sientan una ansiedad abrumadora, temor u otra reacción prolongada que afecte negativamente sus relaciones interpersonales o su rendimiento laboral, deben consultar con un profesional de salud mental entrenado y experto. Los psicólogos, así como otros proveedores apropiados de salud mental, pueden ayudarn a buscar formas constructivas de hacerle frente a la adversidad y de lidiar con el estrés intenso.

Persevere y confíe en su capacidad para poder pasar los días difíciles que le esperan. Ponga en práctica algunos de los consejos de esta guía para garantizar su bienestar emocional.

Un agradecimiento especial a Raymond F. Hanbury, PhD., ABPP, y Eva D. Sivan, PhD. por su ayuda en la preparación de este documento.