Durante los últimos 20 años las familias de padres solteros se han vuelto más comunes que las denominadas "familias convencionales" compuestas por la madre, el padre y los hijos. En la actualidad, vemos toda clase de familias de padres solteros: encabezadas por las madres, encabezadas por los padres, encabezadas por los abuelos que crían a sus nietos.

La vida en un hogar de padres solteros, si bien es común, puede resultar bastante estresante para el adulto y los niños. Los miembros pueden esperar de manera poco realista que la familia funcione como una familia compuesta por los dos padres y pueden sentir que algo está mal cuando esto no sucede. La madre o el padre puede sentirse abrumado por la responsabilidad de hacer malabares para cuidar a los niños, mantener su trabajo y las cuentas al día y hacer los quehaceres de la casa. Además, las finanzas y los recursos de la familia suelen verse drásticamente reducidos después de la separación de los padres.

Las familias de padres solteros afrontan muchas otras presiones y posibles áreas problemáticas que las familias convencionales no afrontan. 

Algunos de estos son:

  • Problemas de visitas y custodia.

  • Los efectos de conflictos continuos entre los padres.

  • Menos oportunidad para que padres e hijos compartan tiempo juntos.

  • Los efectos de la separación en el desempeño escolar del niño y la relación con sus compañeros.

  • Relación alterada con la familia extendida.

  • Problemas causados por las citas de los padres y sus nuevas relaciones.

La madre o el padre pueden ayudar a los miembros de la familia a enfrentar estas dificultades hablando entre todos de sus sentimientos y trabajando juntos para tratar de resolver los problemas. El apoyo de amigos, compañeros de fe y otros miembros de la familia también puede ayudar. No obstante, si los miembros de la familia aún están muy abrumados y tienen problemas, puede ser momento de consultar a un experto.