¿Siente una pulsación extraña en las cuerdas de su corazón? Tal vez sea algo más que amor, dicen los expertos. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, las enfermedades cardiacas son la causa principal de muerte en las mujeres de los Estados Unidos. Si bien muchos factores como la dieta, la actividad física y los componentes genéticos contribuyen al surgimiento de trastornos del corazón en las mujeres, el estrés desempeña un papel más significativo que el hombre más importante en sus vidas.

Según la encuesta Stress in America 2010 realizada por la Asociación Americana de Psicología (APA), las mujeres participantes reportaron niveles más altos de estrés que los hombres: el 28 por ciento de las mismas afirmó sentir un enorme estrés—de 8, 9, o 10 en una escala de 10 puntos—en comparación con sólo el 20 por ciento de los hombres. Además, las mujeres son más propensas que los hombres a reportar síntomas físicos y emocionales de estrés, como dolores de cabeza (41 por ciento vs. 30 por ciento), ganas de llorar (44 por ciento vs. 15 por ciento), o problemas estomacales o indigestión (32 por ciento vs. 21 por ciento) el mes anterior. En lo tocante a la economía, el 79 por ciento de las mujeres citaron el dinero como fuente significativa de estrés, y el 68 por ciento mencionó el estado de la economía nacional (73 por ciento y 61 por ciento en los hombres, respectivamente).

“El vínculo entre los altos niveles de estrés y las enfermedades del corazón es bien conocido y muy real”, expresó la Dra. Katherine Nordal, PhD, directora ejecutiva de práctica profesional de la Asociación Americana de Psicología. “La buena noticia es que ser si son proactivas en las decisiones de salud y adoptan estilos de vida saludables, las mujeres pueden controlar sus niveles de estrés, y reducir al mínimo sus riesgos de enfermedades cardiacas”.

A propósito de ello, las herramientas que se usan para prevenir el estrés son las mismas que se emplean para evitar las enfermedades del corazón. Una dieta integral de frutas, vegetales y granos enteros, así como actividad física regular como caminar, hacer yoga o bailar, contribuyen a una mente y un cuerpo saludable. Echar a un lado esa barrita de chocolate y apagar esa comedia romántica pueden ser lo mejor que puede hacer por usted y por su corazón.

APA le ofrece los siguientes consejos para controlar el estrés

Entender cómo sentimos estrés. Todos sentimos el estrés de manera diferente. ¿Cómo sabe que está estresada? ¿En qué se diferencian sus pensamientos o comportamiento con respecto a los momentos en que no siente estrés?

Identificar sus fuentes de estrés. ¿Qué acontecimientos o situaciones desencadenan sentimientos estresantes? ¿Están relacionados con sus hijos, familia, salud, decisiones financieras, trabajo, relaciones sentimentales o algo más? ¿Hay algo que pueda hacer para cambiar la situación o reducir su estrés?

Conocer sus propias señales de estrés. Las personas sienten estrés de formas diferentes. Se puede confrontar dificultades para concentrarse o tomar decisiones, sentir enojo, irritación o pérdida de control, o padecer dolores de cabeza, tensión muscular o falta de energía. Evalúe sus señales de estrés.

Reconocer cómo se puede lidiar con el estrés. Determine si está adoptando comportamientos perjudiciales (como fumar, beber alcohol y comer poco/excesivamente) para lidiar con el estrés. ¿Es un comportamiento usual, o específico ante ciertos acontecimientos o situaciones? ¿Elige opciones perjudiciales como resultado de sentirse apresurada y abrumada?

Buscar formas saludables de controlar el estrés. Considere actividades sanas que reducen el estrés como meditar, hacer ejercicios o hablar de sus problemas con amigos o familiares. Tenga en cuenta que los comportamientos perjudiciales se desarrollan con el tiempo y pueden ser difíciles de cambiar. No asuma demasiado de una vez. Concéntrese en modificar un solo comportamiento cada vez.

Cuídese usted misma. Coma alimentos saludables, duerma lo suficiente, beba abundante agua y participe en actividades físicas regulares. Asegúrese de tener una mente y cuerpo sanos con actividades como yoga, hacer una breve caminata, ir al gimnasio o practicar deportes que perfeccionen su salud física y mental. Tómese vacaciones regulares u otras pausas del trabajo. Con frecuencia, las mujeres asumen demasiadas responsabilidades. Independientemente de lo agitada que sea la vida, dedíquese tiempo para usted misma, incluso con cosas tan simples como leer un buen libro o escuchar su música favorita.

Busque ayuda. Aceptar ayuda de familiares y amigos dispuestos a colaborar puede mejorar su capacidad de controlar el estrés. Si sigue sintiéndose abrumada por el estrés, tal vez deba consultar con un psicólogo, que puede ayudarle a controlar mejor el estrés y a cambiar los comportamientos perjudiciales.