Del recinto universitario al “mundo real”

Cuando se termina la tesis de grado, se conocen las calificaciones de las pruebas finales y se tiene en la mano el título, la graduación es una ocasión plena de entusiasmo para los estudiantes universitarios. Sin embargo, en un momento donde la economía se asemeja más a una montaña rusa, y menos a una navegación a toda vela, es comprensible que muchos recién graduados se sientan ansiosos al comenzar su vida en el “mundo real”.

El cambio de la vida de estudiante universitario a la de empleado a jornada completa, la de estudios de postgrado o la de trabajador voluntario puede implicar un giro importante con nuevos horarios, colegas y responsabilidades. En el caso de algunos estudiantes, la vida posterior a los años universitarios pudiera ser la primera ocasión de independizarse de sus padres o de otras personas que los cuidan, por lo cual esa nueva fase de la vida puede constituir una transformación perturbadora. Para otros, despedirse de una comunidad de amigos, profesores y mentores creada en sus años de estudios universitarios puede provocar una sensación de soledad y tristeza. Y por si lo anterior fuese poco, la economía impredecible y los altos índices de desempleo pueden despertar inquietud en los recién graduados.

“El cambio puede resultar aterrador, pero es importante recordar que a todos nos ocurre todo el tiempo”, asegura el Dr. David Palmiter, PhD, psicólogo. “Las nuevas experiencias y retos que enfrentamos nos ayudarán a crecer y a descubrir nuestro propio camino”.

APA les ofrece los siguientes consejos para reducir la ansiedad post-graduación, y comenzar otra etapa de la vida con espíritu positivo:

Concéntrese en lo positivo – Usted está equipado con un título universitario y energía, dos herramientas que le ayudarán a trazar su nueva ruta, ya sea una carrera, estudios de postgrado o trabajo voluntario. Recuerde que usted cuenta con todos los recursos para perseverar y vencer cualquier obstáculo. Si duda de sus capacidades, redacte una relación de sus logros y colóquela donde pueda verla con frecuencia.

No pierda los contactos – El sistema de apoyo creado en sus años universitarios no desaparece en cuanto abandona el recinto universitario. En la actualidad, mantenerse en contacto con amigos, profesores y mentores es más fácil que nunca antes. Las orientaciones de todos ellos le ayudarán a transitar por el mundo en ocasiones confusas de la vida post-universitaria. No tema hablar de los retos que enfrenta, pues probablemente otras personas saben exactamente cómo se siente, y están dispuestos a ayudarle.

Busque oportunidades – Buena parte de la realidad de ser graduado universitario y de incorporarse al “mundo real” consiste en participar en un proceso de autodescubrimiento. Busque formas de ampliar sus intereses ya existentes, y de crear otros nuevos. Las oportunidades de aumentar sus conocimientos sobre una materia en particular, de conocer personas con intereses similares a los suyos, y de integrarse a la comunidad, le ayudarán a expandir sus horizontes y abrir puertas a su futuro.

Hechos, no palabras – No se limite a hablar. ¡Actúe! Si su objetivo es conseguir empleo, tome las medidas decisivas para lograrlo, como perfeccionar su hoja de vida, enviar solicitudes y hablar con personas conocidas acerca de lo que busca. Mientras más activo sea, más cerca estará de lograr sus propósitos.

Resistencia – La resistencia, o sea, el proceso de adaptarse adecuadamente a las adversidades, es una destreza importante que debe adquirir a la hora de enfrentar los altibajos de la vida que siguen al término de sus estudios universitarios. No permita que le depriman las cartas de rechazo de las compañías o los programas de postgrado. Todo lo que le ocurre forma parte de un proceso de aprendizaje, por lo cual debe considerar cada negativa como una oportunidad de mejorar.

Si experimenta sentimientos intensos de ansiedad o desesperación, o confronta problemas para levantarse del sofá y realizar sus actividades diarias, un profesional de salud mental certificado como un psicólogo, puede ayudarle a crear una estrategia apropiada para seguir adelante. Para buscar su psicólogo más cercano, póngase en contacto con su asociación psicológica estatal, o visite el localizador de psicólogos de APA (APA’s psychologist locator).

Un agradecimiento especial al Dr. David Palmiter por su ayuda en la redacción de este artículo.