La violencia en la vida de los niños
Casi todos los días, los titulares de los como parte del proyecto ACT contra la violencia. Periódicos nos muestran que la violencia amenaza a nuestros hijos ya sea como víctimas, como agresores, o como espectadores de un acto violento. Y éste financiero de la MetLife Foundation es siempre el miedo más grande que tienen las familias.
¿SabÍa usted que?
Un niño que ha sido maltratado vive constantemente atemorizado y dolorido. Si desea obtener mas folletos favor de contactar la Y si bien las heridas físicas pueden sanar, las cicatrices emocionales pueden durar toda la vida.
Si usted conoce a algún niño que está siendo maltratado, o si sospecha que alguien está maltratando a un niño bajo su cuidado, busque ayuda inmediatamente. De no hacerlo, ese niño al crecer podrá convertirse en un adulto violento o podrá caer en un patrón de víctima reincidente.
Cuando un niño, aún muy pequeñito, presencia o es víctima de un acto violento, él se siente profundamente afectado. Esto es especialmente cierto cuando la violencia involucra a un miembro de su familia o a alguien que él conoce. Si usted es como todos los padres, madres, abuelos, tíos, vecinos u otras personas que se encargan de cuidar niños, seguramente lo que más le preocupa es su seguridad. Quiere evitar que estén expuestos a la violencia, pero en nuestro mundo de hoy eso es difícil de lograr.
Sin embargo, ¡usted puede hacer algo al respecto! Puede ayudar a proteger a sus niños para que no participen de la violencia, realzando sus posibilidades de alcanzar un futuro mejor y más productivo. Y esas mismas destrezas que ayudarán a sus niños a evitar la violencia son a su vez las que los van a encaminar hacia relaciones más positivas con los demás, una vida más realizada y una carrera profesional más exitosa.
¿Qué puede hacer usted cuando hay violencia?
- Ofrezca suficiente espacio para que sus niños hablen de la violencia que han visto en la escuela, en su vecindario o en la televisión.
- Motívelos para que expresen sus sentimientos.
- Busque ayuda profesional de un médico o psicólogo.

