Comprenden el punto de vista de los demás: son conscientes de que los demás piensan de modo diferente.
Pueden pensar en varios aspectos de un problema simples al mismo tiempo
Pueden concentrarse en lo que hacen durante periodos de tiempo más largos.
Aumentan su capacidad de resolver problemas simples.
Pueden hacer planes sencillos antes de actuar. Por ejemplo, cuando invitan a los amigos a que vayan a jugar a su casa, los niños pueden planear con antelación los juegos a los que van a jugar.
Pueden empezar a entender la hora y los días de la semana; a los 10 años pueden situar acontecimientos en secuencias temporales.
Tienen mejor memoria de corto y largo plazo.
Pueden hablar y también escribir, poseen un vocabulario de 20.000 palabras y aprenden una media de 20 palabras diarias, pueden también comprender que una palabra puede tener diferentes significados.
Entienden e interiorizan mejor las normas morales de conducta (está bien/está mal, bueno/malo, maravilloso/terrible).
Empiezan a comprender que aquello que es justo está relacionado con el mérito: quien trabaja más duro se merece una recompensa especial.
Pueden tener pensamientos más organizados y pensar en alternativas y cambiar de idea si necesario para solucionar un problema.
Facultades Sociales
Los niños
Están mejor capacitados para empatizar con otras personas y aceptan la idea de tener consideración especial con aquellos que más lo necesiten.
Tienen una imagen de sí mismos basada en cómo les vaya en la escuela, su capacidad de hacer amigos y su apariencia física.
Comprenden que pueden sentir dos emociones al mismo tiempo (Me gusta Diana pero odio la manera en la que me habla).
Están profundamente interesados en sus compañeros, prefieren amigos del mismo sexo .
Desarrollan amistades caracterizadas por un dar y tomar, confianza mutua y experiencias compartidas.
Sienten que la pertenencia y aceptación por parte de los amigos es muy importante y no dependen tanto de la aprobación de los adultos.
o juego de fantasía donde la imaginación es el elemento clave. A menudo los niños escogen juegos basados en normas donde éstas son el elemento clave y el ganar el juego se convierte con más frecuencia en el objetivo.
Se preocupan mucho por la justicia y la equidad y tienen una concepción rígida acerca de que es cierto u errado.
Continúan desarrollando facultades sociales como la empatía y la compasión.
Son más capaces de hacer cosas por ellos mismos y como resultado, cambia su relación con los padres.
Consejos para los padres
Ayude a sus hijos a desarrollar un sentido de competencia: déles oportunidades para desarrollar algunas habilidades como cocinar, construir maquetas, hacer manualidades, tocar un instrumento musical.
Refuerce el entendimiento de lo que está bien, lo que está mal, y sus consecuencias en su familia.
Use situaciones reales (con su familia o invéntelas) cuando esté en el autobús, el coche para ensenar a sus hijos la resolución pacífica de conflictos.
Refuerce facultades de socialización como el compartir, la empatía, cooperación pidiéndole al niño que haga cosas como ayudar en el cuidado de un bebé, u de los abuelos, recopilar comida para refugios de necesitados.
Dé oportunidades a su hijo para desarrollar un entendimiento de las normas jugando a juegos de mesa sencillos como cartas, dominó, tres en raya.
Enseñe hablando en alto consigo mismo (para que su hijo le pueda oír) acerca de un problema y cómo resolverlo. Por ejemplo, diga: No tenemos leche, pan, ni fruta. No me siento bien. Voy a llamar a papá y pedirle que vaya al supermercado a comprar estas cosas cuando venga de camino a casa.
Demuestre que las acciones y los comportamientos tienen consecuencias sobre todas las personas que están involucradas en una situación: Si haces eso, esto es lo que ocurrirá o cuando haces esto, entonces ocurrirá esto.